¿Qué teme Rusia? Compra oro al mayor ritmo de su historia

Hay dos hechos que no admiten discusión: primero, el oro es “EL” valor refugio por excelencia. Es el único valor que desde una perspectiva histórica, siempre ha sido apreciado y deseado por todos. De hecho esto es así desde la edad antigua; y segundo, el Banco Central de Rusia compró en 2014 un total de 173,1 toneladas de oro, la mayor cifra de su historia desde la desmembración de la Unión Soviética, según los datos del Consejo Mundial de Oro. Ahora, ¿por qué se está refugiando Rusia en el oro?

Si se atiende a la evolución de estas compras, el mes que más se aceleraron estas fue diciembre, coincidiendo con el colapso del rublo y el desplome de los precios del petróleo, hasta los 47 dólares por barril, la principal fuente de ingresos del país que supone un 40% de su presupuesto.

“Rusia intensificó el ritmo y la consistencia de las compras en tanto que los acontecimientos geopolíticos han incrementado la inestabilidad”, justifican desde la firma Thomson Reuters GFMS. Y es que, a pesar del alto el fuego y la buena predisposición de Rusia en el conflicto, lo cierto es que Moscú teme que se puedan ampliar las sanciones, y que el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal, congelen sus cuentas en su divisa.

Una circunstancia a la que, además, se le suma “su deseo de alejarse de la dependencia del dólar y apoyar a un rublo asediado”, aseguran los expertos de la firma de análisis. Y es que el acopio de oro coincidió con un momento en el que la divisa rusa alcanzó su nivel más bajo frente al billete verde en los 79,52 rublos por dólar. Desde entonces, el rublo se ha recuperado hasta rondar los 67 tras varias intervenciones llevadas a cabo por su banco central.

De esta manera, Rusia, que es el sexto mayor tenedor mundial de oro, amplía sus reservas del metal precioso hasta las 1.187,50 toneladas que representan el 10,8% del total que hay en todo el mundo.

Pero no ha sido el único banco central que ha llevado a cabo este año compras masivas el año pasado. También por cantidades considerables destacan Kazajstán, que compró 46 toneladas, en parte de las compras regulares de la producción de oro nacional, y Azerbaiyán, alrededor de 10 toneladas. Otros compradores importantes fueron Iraq, con 48 toneladas en el primer semestre del año y Mauricio en 4 toneladas.

En total, los bancos centrales de todo el mundo elevaron sus adquisiciones de oro un 40% en 2014 hasta las 477 toneladas, la segunda mayor cifra en 50 años. ¿Qué otros miedos hay más allá del que está moviendo a Rusia?